El impulso filosofante: Hacia una nueva conceptualización de la filosofía por Luis Enrique Alvizuri

Titulo del libro : El impulso filosofante: Hacia una nueva conceptualización de la filosofía
Fecha de lanzamiento : March 14, 2016
Autor : Luis Enrique Alvizuri
Editor : Luis Enrique Alvizuri
El impulso filosofante: Hacia una nueva conceptualización de la filosofía por Luis Enrique Alvizuri

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Luis Enrique Alvizuri con El impulso filosofante: Hacia una nueva conceptualización de la filosofía

La hipótesis del impulso filosofante surge a raíz de la observación de la propia condición humana vista en toda su magnitud donde, después de descartar todo aquello que es inherente a lo animal, queda solamente su esencia más significativa y singular que es su angustia vivencial, ese hallarse permanentemente consciente de estar en una situación trágica padeciéndola sin remedio. Esta es la principal característica de lo humano: el constante sufrir debido a no vivir de acuerdo con las leyes de la naturaleza sin poder regresar a ella.
Ante esto podría pensarse que lo humano sería una anomalía debido a su claro rechazo a actuar como todos los animales, pero tomando en cuenta que ello se da dentro del ámbito de la misma naturaleza es más lógico suponer que se trataría de un hecho también natural aunque no de ocurrencia constante, como pasa con muchos sucesos del plano material. Por lo tanto la aparición de seres humanos podría calificarse como de un acontecimiento normal aunque no frecuente.
La diferencia que hay con la explicación que da la síntesis evolutiva moderna sobre el origen del hombre es que ésta lo entiende como el producto del desarrollo orgánico de una especie, la homo, mientras que lo que aquí se propone es que, para ser un humano, no se requiere de un cuerpo u órgano en particular, y también que éste ha surgido debido a motivos que aún se desconocen. Además la experiencia humana es muy probable que vaya más allá de la propia historia del hombre terráqueo, ya que es posible que se dé en otros seres e instancias del Universo donde acontezcan circunstancias biológicas similares a las de este planeta.
El impulso filosofante le habría acaecido al hombre cuando él aún no era como es ahora. Lo que se ve actualmente es más bien el resultado de su devenir a partir de dicho momento, cosa que ha dejado huellas en su constitución física pues ocasionó que ciertos órganos se especialicen de una manera determinada de acuerdo con el derrotero que el ser humano tomó. De modo que la especialización orgánica es una consecuencia mas no la causa de la humanidad.
El impulso filosofante, como su nombre lo indica, lo que hace es que aparezca la filosofía en el ser afectado, la cual tendría por función elaborar suprarrelatos o discursos que propongan formas de vida que, supuestamente, hagan posible la reintegración del hombre con la naturaleza permitiéndole, así, retornar a la etapa anterior a la ocurrencia de dicho fenómeno. El volver a ser el animal que era sería, de acuerdo con esta hipótesis, lo único que podría restituirle al ser humano la seguridad, la paz y el equilibrio perdidos. Estos suprarrelatos se despliegan en forma de promesas, que vienen a ser estructuras discursivas que atraen y movilizan hacia aquello que más se desea pero que no se puede alcanzar, a diferencia de las verdades que son afirmaciones de hechos que se encuentran a la mano y a las que no hay nada que agregarles por lo que no despiertan el interés y, al contrario, resultan incómodas por ser coaccionantes.
Dichas promesas ponen como requisito, para hacerse efectivas, que existan creyentes que cumplan con ciertas condiciones. Para lograr ello los humanos que quieren seguirlas necesariamente tienen que asociarse, situación que es lo que produce el nacimiento de las sociedades, culturas y civilizaciones. Pero en realidad las promesas nunca van a cumplirse ni deben porque son solo modelos imaginarios motivadores, formas ideales de ser pero imposibles de materializarse en la práctica. Si por alguna razón estas promesas “se cumplieran”, cosa que solo sucede por la imposición de una fuerza o autoridad que así lo asegura, dejarían de ser lo que son para perder su calidad de anhelo y convertirse en religiones. Al desaparecer de las promesas su propiedad fantasiosa, volviéndose solo disposiciones obligatorias refrendadas por leyes, la gente primero se desilusiona de ellas y luego las rechaza, dando comienzo a un nuevo ciclo.

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